Cecco Angiolieri, poeta rencoroso

A propósito de Vidas Imaginarias de Marcel Schwob, y de su pequeño cuento “Cecco Angiolieri, poeta rencoro”, es que me asaltó la curiosidad por leer algunas cosas de este autor italiano. Mucho me he sorprendido, comenzando por su distante época y lugar, y siguiendo por su primero amistad y luego rivalidad con Dante Alighieri (autor de la Divina Comedia). De esta rivalidad deriva el apelativo que acierta Marcel Schwob: poeta rencoroso.
Hechos y un poco de época; la península itálica en reinos. Le nació el año 1260, al banquero del Papa Gregorio IX, Angioliero, un hijo en Siena, en Toscana. En el año 1281 peleó este hijo, Cecco Angiolieri, del lado de los papistas en el asedio a los gibelinos del Sacro Imperio Romano en las Torres de Maremma. Muchas veces fue multado y detenido por abandonar el campo de batalla sin permiso, y muchas otras también por violar el toque de queda en Siena; tanto le gustaba la vida, tanto le gustaba vagar de noche. Peleó con los florentinos contra Arezzo el año 1288, y conoció ahí Dante Alighieri. Cerca del 1296 huyó en exilio a Roma y ya ahí aparece la disputa con Dante, que se hallaba en Verona (Soneto 102: “Si yo me hago romano, tu lombrado”). De los 150 sonetos atribuidos a Angiolieri, el 102 es famoso por rencoroso:
Dante Alighieri, si soy tan charlatán,
tú bien me vas pisando los talones;
si yo como con otros, cenas tú;
si muerdo sebo, tú chupas tocino;
si yo maldigo, más criticas tú;
si yo exagero, tú poco te frenas;
si yo soy noble, tú señor resultas;
si yo me he hecho romano, tú lombardo.
Así que, gloria a Dios, reprochar poco
puede uno a otro de nosotros dos:
pena y poco sentido así nos hacen.
Y si de esto dijeras tú más cosas,
Dante Alighieri, yo te cansaré;
porque yo soy la fusta y tu el buey.
Otro de los sonetos exhibe su misantropía, pero también su humor y su gusto por la vida. De este bello soneto ensayo a continuación, con gusto, una traducción:
Si fuese fuego, quemaría el mundo;
si fuese viento, lo atormentaría;
si fuese agua, lo anegaría;
si fuese Dios, lo enterraría profundo;
si fuese papa, entonces sería juguetón,
y a todo los cristianos embromaría;
si fuese emperador, sabes qué haría?
A todos la cabeza cortaría de cajón.
Si fuese la muerte, buscaría a mi padre;
si fuese la vida, de él huiría:
igualmente haría con mi madre.
Si fuese Cecco, como yo he sido y fui,
tomaría a las mujeres jóvenes y agraciadas:
y las viejas y feas te las dejaría a ti.


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos