“Primer amor” de Iván Turguenev
Ya en otros apartados les he referido obras de autores rusos, realmente hay que leerlos para adentrarse en una literatura de las mejores del mundo. Y no es que esté diciendo que solo los rusos escriben bien, en ninguna manera. Para los que nos decantamos por la literatura para nuestra dicha, todo el orbe nos ha legado a través de sus autores suficiente y maravillosa literatura para embelesarnos cada día por mucho tiempo.
Ivan Turguenev es otro de esos autores rusos, que nos sentimos por momentos curiosos de leer, pero cuando nos adentramos en sus libros queremos leer siempre más, tanto nos cautiva su obra! “El Primer Amor” es un relato estupendo, que fluye tranquilamente por nuestros ojos y que nos encontramos por decirlo así, “en nada” que lo hemos acabado, nos habrá robado una sonrisa, quizá por un momento nuestro pensamiento se ha sentido identificado con Vladimiro Petrovich nuestro protagonista o sencillamente quizá hemos visto a través de sus hojas a una época de nuestro ayer, fuera por lo que fuera, el libro es estupendo y hay que leerlo para después sentirnos encantados por él.
Un grupo de amigos entre los que se encuentra Vladimiro Petrovich deciden un día luego de una reunión, contarse anécdotas sobre su primer amor, hombres adultos, ya casados que ya solterones tienen sus pasajes amorosos que contar sobre ese primer amor que transforma la vida del que por primera vez se arrulla en su música, igual puede ser amor doloroso y triste y sea lo que sea, todos concluiremos que no se olvida nunca, y no lo ha olvidado Petrovich que se dispone escribir su historia de ese primer amor para leerla a sus amigos en una próxima reunión.
Petrovich nos va relatando su adolescencia, cuando un verano avista a unas vecinas de sus padres y él, una princesa venida a menos con una hija adolescente que ya cautiva a todo hombre que se pone enfrente. Petrovich empezará a sentir las alegrías y los sinsabores del amor, ya una apasionada ternura que enfurecidos y dolorosos celos, siente que esa es la mujer más maravillosa que existe y anhela ganar para si su amor. Pero la chica no agrada mucho a la madre del joven por lo que él decide acudir a la casa de ella cada noche para reunirse con los tertulianos otros hombres enamorados de la joven.
La historia irá transcurriendo hasta un desenlace triste y si nos pensamos mientras leemos que es otra historia que termina en una pareja feliz estamos realmente equivocados, Petrovich cuenta muchos años después ese primer amor que no le sale del alma pero que por los caminos de la ternura y la ilusión también lo hizo sentir rabiosos celos y desesperación, así como sentir la traición y enfrentarse ante una imágen de su padre que no volvería a ser la misma.
Y aún con todo eso cuenta el pasado, sin remordimiento ni rencor, solo viendo hacia el ayer en que un día dejo de ser un muchacho aburrido y triste para convertirse en un hombre apasionado por la imágen de la primera mujer que cautivó su corazón.
Iván Turguenev nació en Orel, Rusia en 1818 en una familia de acomodada posición social. Siendo joven se inició como poeta con gran éxito ya luego incursionaría en novelista. Fue un hombre tranquilo y sosegado, nada de los arrebatados y apasionados carácteres de otros escritores, Turguenev era más bien timido y reservado. Mantuvó una relación de amistad con otro grande de la literatura, el francés Flaubert.
En algún momento de su vida incursionó en el teatro. Emigró a París donde murió en 1883.
Tags: biografia, Libros, literatura, novela, ProsaArtículos Relacionados:
Para hablar de amor.
¿Amor?
Al maestro con cariño
Tango, te quiero matar de amor
El Amor en la Red

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos