Miguel de Unamuno: La tía Tula
Hay algunas historias que como la tía Tula no se olvidan nunca, por mucho que nos adentremos en otras formas de literatura, nos sigue gustando y la volvemos a releer cada tanto. Miguel de Unamuno (Bilbao 1864-Salamanca 1936) fue un cultivador de variados géneros literarios, entre los que la novelística se le daba muy bien. Y lejos de considerarlo solo un escritor debe tenerse en cuenta su privilegiada calidad de filósofo.
En 1921 publicaba “La tía Tula” una historia que por instantes puede parecer demasiado cándida? pero que no lo es porque en ella el renombrado escritor español se adentra en las necesidades eróticas de sus personajes, aunque hay que tener presente que lo hace de una manera elegante y sugerente para nada debemos pensar “La tía Tula” como una novela erótica, porque en ella el retrato de los personajes que hace el autor, lógicamente deben perfilar los arrebatos sensuales de cada uno de ellos, una parte integral del ser humano sin la que aquellos miembros de la familia de la tía Tula serían simple marionetas y no seres humanos novelados con sus sentimientos y su sensualidad.
Dos hermanas viven con un tío que se ha ocupado de ellas al quedar huérfanas, son dos hermanas muy unidas que un día conocen a Ramiro del que ambas se enamoran. “Tula” que así le llaman a la hermana mayor llamada realmente Gertrudis ve como Rosa su hermana menor está enamorada del joven y dejando de lado sus sentimientos, porque ella también está enamorada de él, inclina la balanza hacia su hermana y casa a la pareja a lo poco de morir su protector. Pero la hermana siempre dependiente de la “Tula” tiene un hijo del que poco puede ocuparse y la hermana debe ayudar en su crianza, las cosas se enredarán cuando luego de embarazarse de nuevo habrá de morir en el parto.
Tula tiene entonces, aunque desprecia la ocasión, de casarse con su excuñado que la ama y ella ama y se decide a criar a sus sobrinos y nuevamente aleja a Ramiro que en su soledad se envuelve en un romance con la sirvienta que ya luego tendrá una hija y morirá en el parto. Ramiro también habrá de morir y Tula verá satisfecho ya no el amor pero si el cariño maternal a través del cuidado que dedicará a sus 5 sobrinos hijos ya unos de su madre y otros de la sirvienta, cosa que provocará algunos enfrentamientos en la familia.
Como sucede con todo mundo, la tía Tula enferma y muere dejando al cuidado de la hija de Manuela la sirvienta, Manuelita a la familia que ahora ya ha crecido y se tornan celosos y egoístas pero cuando se ven solitarios deberán de unirse y seguir adelante con sus existencias sin la presencia de la tía que se ha ocupado siempre de ellos como si fueran sus propios hijos, dejando de lado sus deseos de mujer y el amor que Ramiro le inspiraba.
La novela es considerada una de las mejores de Unamuno y bien vale un rato de lectura para una historia que nos lleva a otra época y otra forma de ver la vida, por personajes delineados con maestría que no dejan de ser al final como todos, y en eso estriba su gran valor los personajes están tan bien construidos que al terminar de leer, nos sentimos que los conocemos y muy bien.
Tags: Libros, literatura, Literatura española, novela, Prosa

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