El terror cósmico de H.P. Lovecraft
La editorial Valdemar tiene la narrativa completa de H.P. Lovecraft en dos bellos tomos publicados el 2005 el primero y el 2007 el segundo. Esta narrativa completa, como todas las publicaciones de Valdemar , es de mucha calidad. Ambos tomos llevan portadas muy apropiadas ilustradas por el pintor polaco de “realismo-fantástico” Zdzislaw Beksinski.

Nunca había prestado mucha atención a Lovecraft, sabía poco de él, y lo que sabía me pintaba una escena que no me motivaba. Cuando aparecieron las obras completas en Valdemar alguien tuvo la buena idea de obsequiármelas, y así fue como finalmente me encontré con este autor y con el género llamado “terror cósmico”.
Howard Phillips Lovecraft (1890-1937) nació y murió en el mismo pueblo, una tranquila localidad de Rhode Island llamada Providence, en el norte de la costa este, en la región conocida como Nueva Inglaterra. Su padre era un comerciante viajero, y estuvo por ello ausente de la vida familiar. Cuando Howard era aun un niño, sufrió este padre un explosivo brote psicótico en una habitación en un hotel de Chicago; fue llevado de vuelta a Providence, a un hospital, donde murió de parálisis general. Lovecraft, hijo único, se mudó a la casa de su abuelo con su madre y dos tías. En la casa de su abuelo creció leyendo vorazmente, escuchando historias de horror gótico que su abuelo le contaba y sufriendo constantes aflicciones psicosomáticas; rara vez iba a la escuela. Atacado por pesadillas atroces desarrolló trastornos del sueño; dicen nunca durmió una noche completa. Así fue la infancia de H.P. Lovecraft, hombre callado, reservado, desconfiado; pesimista, asustadizo y racista. Vivió algunos años en Nueva York, de donde huyó espantando por la efervescencia de la vida urbana neoyorkina.
Sus temáticas incluyen oscuras amenazas a la humanidad, antiguos saberes prohibidos, símbolos de destrucción, aberraciones a la naturaleza. El género en el que se inscribe a Lovecraft es llamado “terror cósmico”. El terror en general presenta un elemento amenazante. El “terror cósmico” no utiliza un objeto particular; en vez, socava el conocimiento humano invalidándolo y convirtiendo el mundo y sus posibilidades en una amenaza. En la dimensión del “terror cósmico”, las distancias y el tiempo se dilatan más allá del entendimiento, distorsionando la experiencia, re-escalando lo humano a un tamaño ridículo y vulnerable. Los objetos del mundo se convierten, en la nueva ignoracia a la que es empujado el hombre frente a la inmensidad del cosmos, en símbolos terribles de presencias gigantescas que huyen del entendimiento. Criaturas inmortales, invisibles pero presentes, realizaciones de destinos trazados en un universo anterior a la humanidad despojan al hombre de su libertad y lo ponen como un accidente insignificante en la circulación de un cosmos que no lo acoge ni respeta. Un cosmos que mueve planetas, separa galaxias, cultiva criaturas eternas, aplana la tierra y vuelve a levantarla. En este cosmos el hombre vive fugazmente amenazado por lo que no entenderá nunca; su vida será breve destello de ignorancia, temor y sorpresa.



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MUY BUENO EL COMENTARIO
ES INTERESANTE LA OBRA DE LOVECRAFT, SI BIEN ES CIERTO EL UNIVERSO PRE-HUMANIDAD ES UN POCO INCOMPRENSIBLE AL LEERLO POR 1RA VEZ.
AL AVANZAR EN SU OBRA SE TORNA SUPER INTERESANTE Y ENTRETENIDO. DEBIDO A QUE SE LOGRA OBSERVAR CIERTA COHERENCIA ENTRE LOS SERES DE CADA RELATO.